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Cuando dirigía la academia en Granada, una de las preguntas más frecuentes de los alumnos nuevos era si el profesor de inglés era nativo o no. A veces, quien preguntaba esperaba que el profesor sí fuera nativo y otras, para sorpresa de muchos, lo contrario. ¿Pero por qué? ¿Qué tienen los profesores de inglés nativos que no tengan los no nativos, y viceversa? En este post, aunque no hay una única respuesta correcta, te cuento mi opinión y te doy unas pautas para elegir profesor.
El profesor de inglés nativo
«¿Los profesores de inglés son nativos?» o «Pero es nativo, ¿no?». Si me pagaran un euro cada vez que me hacían ese tipo de pregunta, mi declaración de la renta sería bien distinta. 🙂 Y es que, como decimos en inglés, it doesn’t grow old: no se pasa de moda. Muchísima gente aún cree que tener un profesor de inglés nativo es mucho mejor que tener uno no nativo, cuando la realidad es que todo depende de cómo sea el profesor como profesional, no de si es inglés, irlandés, australiano, etc.
Pero si vamos a generalizar, hagámoslo con conocimiento de causa. Estos son los puntos positivos que, por lo general, puede aportar un profesor nativo:
- Conocimiento del inglés. Si has crecido en un país de habla inglesa, probablemente conoces la lengua a la perfección. Un profesor nativo no tendrá muchos problemas con el vocabulario, las preposiciones o las expresiones idiomáticas. Y su pronunciación, aunque no tiene por qué ser estándar, será natural, sin importar su acento (siempre que no sea tan cerrado o de una zona tan remota que no se entienda bien).
- Conocimiento de la cultura. Igual que el idioma es casi inherente a crecer en un país, también lo es el conocimiento de la cultura, tan importante en el aprendizaje de un idioma. Un profesor nativo conocerá, muy probablemente, muchas características culturales de su país de habla inglesa (que no de todos, obviamente).

Pero, ¿qué más aporta un nativo a sus alumnos por el simple hecho de ser nativo? Si tengo que responder yo, mi respuesta es clara: absolutamente nada. El resto depende de sus características personales y académicas. Es más, muchas academias de inglés han contratado a profesores nativos sin las cualificaciones adecuadas para enseñar inglés: es decir, puedes tener a un químico o a un fontanero enseñándote inglés. Entonces yo me pregunto: ¿qué debe primar realmente, saber hablar y escribir en inglés o saber, además, dar clase y enseñar? Desde mi punto de vista, lo más importante es ser buen profesor y estar cualificado para ello.
Si un profesor de inglés nativo es bueno, genial. Pero piensa que, por el simple hecho de ser nativo, no será ni mejor ni peor profesor. Quizá el único caso en el que yo sí recomiendo un profesor nativo (¡pero cualificado!) es a niveles muy altos, como el C2.
El profesor de inglés no nativo
Por otro lado tenemos al profesor de inglés no nativo, que en Granada suele ser español. Este perfil, por desgracia, está bastante abandonado por parte de la enseñanza no reglada, como las academias, porque la presión del público por tener profesores nativos ha conseguido que se les dé de lado. Sin embargo, mi experiencia como profesor y director de academia con profesores españoles enseñando inglés fue fantástica, tanto como compañero como siendo su jefe. Los profesores no nativos aportan una serie de cosas que un profesor nativo no suele tener:
- Experiencia de aprendizaje. Cuando alguien que ha aprendido inglés te enseña inglés, sabe perfectamente por lo que estás pasando y a qué dificultades te enfrentas. Es más, sabe cómo superó él o ella esas dificultades, así que puede enseñarte de una manera muy personalizada y desarrollar técnicas muy adaptadas al ritmo y nivel de cada alumno. No digo que los nativos no aporten esto, pero suele ser menos común.
- La lengua materna. El papel de nuestra primera lengua en el aprendizaje de una lengua extranjera es fundamental, y los autores coinciden en esto. Un profesor español tiene algo que un nativo, por desgracia, no tiene: el conocimiento de tu misma lengua. Podrá hacer analogías lingüísticas y resolver dudas con traducciones rápidas que un nativo difícilmente podrá.
- Nivel de estudios de idioma y de enseñanza. Por lo general, los profesores no nativos son personas licenciadas en Traducción e Interpretación, Filología Inglesa o Magisterio de Inglés. En cambio, muchos profesores nativos tienen cursos de certificación de 100 horas o de cuatro semanas, o como mucho de un curso académico. El conocimiento lingüístico sobre el uso del inglés (gramática, lingüística, etc.) de un profesor español suele superar, con creces, el de un profesor nativo, además del conocimiento de técnicas de enseñanza, por el simple hecho de haberlo estudiado en más profundidad.
Eso sí: evidentemente, si un profesor enseña inglés, debería tener un buen nivel de inglés. Por lo general, yo recomiendo exigir al menos un C1 certificado para enseñar a niveles de B2 hacia abajo, en entornos privados. Por eso, en el proceso de selección me aseguraba de que el nivel del profesor fuera más que adecuado para ejercer en una academia de inglés.
La opción desconocida: el profesor de inglés bilingüe
Todo el mundo pregunta por profesores nativos o no nativos, pero nadie pregunta: «¿tenéis profesores bilingües?». Evidentemente, el bilingüismo desde el nacimiento no es muy común en España con idiomas como el inglés o el francés, así que es normal que nadie lo pregunte. 🙂 Pero, ¿y si pudieras tener a alguien que reuniera estas características? Seguro que lo preferirías:
- Conocimiento del inglés. Una persona que ha nacido y se ha criado en un ambiente bilingüe suele conocer las dos lenguas a la perfección o casi a la perfección, y su pronunciación es igual de buena.
- Conocimiento de la cultura. Si alguien tiene familia española y familia inglesa, probablemente conoce bastante bien las dos culturas, aunque la del país en el que ha vivido más tiempo le será más familiar.
- Lengua materna. Al conocer las dos lenguas prácticamente por igual, un profesor bilingüe suele ser el traductor perfecto y sabrá facilitar la lengua extranjera al alumno a través de su lengua materna.
- Nivel de estudios. Si es un profesor bilingüe nacido y criado en España, probablemente tenga estudios universitarios como los mencionados antes, por lo que estará tan cualificado como cualquier otro profesor español.
Si tienes la suerte de contar con un profesor bilingüe, siéntete afortunado, aunque no por ser bilingüe es ya mejor profesor que un inglés o un español. Como he dicho antes, todo depende de cómo sea el profesor, no de su nacionalidad.
Comparativa: nativo, no nativo y bilingüe
| Nativo | No nativo | Bilingüe | |
|---|---|---|---|
| Conocimiento del inglés | natural, excelente | depende (C1 certificado como mínimo) | natural, excelente |
| Cultura | la de su país de habla inglesa | la que haya conocido por estudio y viaje | las dos |
| Tu lengua materna | normalmente no la domina | sí, es la suya | sí |
| Experiencia de aprendizaje | menos habitual | sí: ha aprendido inglés como tú | depende |
| Formación | muy variable | suele ser universitaria | suele ser universitaria |
Fíjate en que ninguna de las tres columnas es «la buena»: lo que marca la diferencia es la formación y la manera de enseñar de cada profesor, no el pasaporte.
Qué debes mirar antes de elegir profesor
En lugar de preguntar solo «¿es nativo?», estas preguntas te dirán mucho más:
- ¿Qué formación tiene para enseñar? Un título universitario relacionado con el idioma o con la docencia, o una certificación de enseñanza sólida.
- ¿Qué nivel de inglés tiene certificado? Para dar clase hasta B2, un C1 como mínimo; para niveles más altos, C2 o un perfil nativo cualificado.
- ¿Tiene experiencia con mi nivel y con mi objetivo? No es lo mismo preparar una conversación que un examen oficial. Si quieres presentarte a un examen, mira mi guía sobre qué es el nivel B1 y qué exámenes lo certifican.
- ¿Explica con claridad? Un buen profesor hace que entiendas, no que te sientas perdido.
- ¿Corrige y da feedback? Los errores bien corregidos son lo que más te hace avanzar.

Hoy, además, con las clases online ya no estás limitado a los profesores que tienes cerca: puedes elegir al que mejor encaje contigo, venga de donde venga. Y para practicar tu inglés con hablantes nativos fuera de clase, tienes muchas formas: series, podcasts, intercambios de idiomas… Combinarlo con un buen profesor cualificado es una fórmula muy potente.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor un profesor nativo para la pronunciación?
Un nativo tiene una pronunciación natural, pero eso no significa que sepa enseñarla. Lo importante es que el profesor tenga una pronunciación clara y sepa explicarte cómo se hace cada sonido. Si quieres practicar por tu cuenta, tienes mi guía de fonética inglesa y alfabeto fonético (IPA) y la de los 12 errores de pronunciación más comunes de los hispanohablantes.
¿Qué nivel de inglés debe tener un profesor no nativo?
En mi opinión, un C1 certificado como mínimo para enseñar a niveles de B2 hacia abajo. Para niveles más altos, conviene que el nivel del profesor sea todavía mayor.
¿Y si el profesor nativo no tiene titulación para enseñar?
Entonces todo depende de si es buen profesor o no. Ser hablante nativo es una gran ventaja como hablante, pero no te garantiza que sepa explicar la gramática, adaptarse a tu nivel o preparar un examen. Pregunta siempre por su formación.
¿Qué es un profesor bilingüe?
Una persona que domina el inglés y el español casi por igual, normalmente por haberse criado con las dos lenguas. Si además tiene formación para enseñar, reúne lo mejor de los dos perfiles.
Conclusión
Resumiendo en tres ideas: ser nativo no hace mejor profesor por sí solo, como tampoco ser no nativo lo hace peor; lo que importa es la cualificación, la experiencia y la manera de enseñar; y, en niveles muy altos como el C2, un profesor nativo cualificado sí puede ser una gran opción.
Y ahora cuéntame: ¿qué experiencias has tenido tú con profesores de inglés nativos, no nativos o bilingües? ¿Estás de acuerdo con lo que cuento en este artículo? Te leo en los comentarios.
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Nos vemos en el próximo post. Hasta entonces, don’t forget to keep smiling! 🙂
